Los hábitos saludables de alimentación se pueden definir como la práctica frecuente y repetitiva que tiene una persona de alimentarse bien. Además, estos se conforman por varios factores relacionados con el bienestar, entre los cuales se encuentran el balance, los horarios, la forma de comer y la hidratación.

En este artículo te contamos lo que significa comer bien y sobre los mejores métodos para desarrollar hábitos saludables de alimentación. Además, te enseñamos cuáles son esas costumbres inadecuadas que pueden influir negativamente en tu estilo de vida.

Hábitos saludables de alimentación: ¿cuáles son?

Aunque cada organismo es diferente, existen hábitos saludables de alimentación que todos deberíamos practicar e incorporar a nuestra vida diaria A continuación, enunciaremos los más significativos:

  • Comida Balanceada: La alimentación saludable debe ser balanceada, es decir, que contenga todos los micronutrientes y macronutrientes necesarios. Comer sano no significa privarse completamente de ciertos componentes o nutrientes, sino consumirlos según las necesidades del cuerpo.
  • Horarios: Deben establecerse horas específicas para comer. Esto es muy importante porque así evitarás periodos largos de hambre y conseguirás que tu metabolismo se mantenga trabajando continuamente. Lo ideal es ingerir algún alimento cada cuatro horas.
  • Cocción: Aunque consumas alimentos que aporten muchos nutrientes, esto no servirá de nada si los preparas de la forma incorrecta. Elige métodos saludables, como la cocción a vapor o al horno, y evita las frituras.
  • Hidratación: Uno de los hábitos saludables de alimentación más importantes es el consumo de agua. Tu cuerpo agradecerá que mantengas una adecuada ingesta de líquidos, la cual corresponde a 1 litro y medio al día aproximadamente.
  • Realizar actividad física: Aunque no lo creas, esto también es parte de alimentarse bien, pues el sedentarismo no permitirá que tu metabolismo funcione correctamente.

Por el contrario, existen conductas inadecuadas que debes evitar. Entre las más comunes está dejar de comer durante mucho tiempo, pues cuando llegue el momento de hacerlo, es muy probable que consumas grandes cantidades. Así mismo, a la hora de ingerir alimentos, asegúrate de no estar realizando otra actividad, como usar el teléfono o trabajar.

Cómo adquirir y desarrollar hábitos saludables de alimentación

Alcanzar una vida saludable no es una tarea que pueda realizarse de un día para otro; sin embargo, si debe ser una meta que debes fijarte. Alimentarte bien es parte fundamental de tu desarrollo y crecimiento personal, pues mejorará los demás aspectos de tu vida. A continuación, te daremos algunos tips para que comiences a implementar hábitos saludables en tu vida diaria.

Puedes comenzar con tareas pequeñas, como beber líquido todos los días o establecer horarios específicos para comer. Un buen método es poner alarmas que te recuerden el momento en el que debes disponerte a ingerir un alimento o a tomar un vaso de agua.

Otra estrategia sencilla es buscar una minuta diaria de alimentación. En internet encontrarás algunos ejemplos que te indicarán los alimentos que debes consumir en los diferentes momentos del día. Lo ideal es que elijas uno que contenga productos a los que tengas acceso para que lo puedas seguir lo mejor posible.

Finalmente, te recomendamos hacer una lista de compras que te permita crear dietas balanceadas. Asegúrate de incluir todos los micronutrientes y macronutrientes para que puedas consumirlos dentro de tu menú saludable semanal. A continuación, te decimos cuáles son y qué función cumplen en tu organismo:

  • Grasas: Son una fuente de energía y su correcto consumo contribuye al crecimiento y al desarrollo.
  • Carbohidratos: Son la fuente más importante de energía. Su consumo moderado ayuda a mantener la temperatura del cuerpo.
  • Proteínas: Ayudan a la formación de células, tejidos, músculo, hormonas, etc.
  • Hierro: Se encuentra en la hemoglobina, la cual es importante para transportar oxígeno.
  • Calcio: Contribuye al desarrollo y mantenimiento de huesos y dientes, así como para el correcto funcionamiento de músculos, venas y arterias.
  • Yodo: Es necesario para la producción de hormonas tiroideas, las cuales se encargan, principalmente, del correcto funcionamiento del metabolismo.
  • Fósforo: Es fundamental en el mantenimiento de los huesos.
  • Vitaminas A, B, C, D, E y K: Son necesarias para el funcionamiento celular, así como para el desarrollo y crecimiento normales.

Sin embargo, si tienes alguna condición especial, debes consultar a un especialista, quien te indicará las proporciones exactas que tienes que consumir de cada nutriente. Por ejemplo, cuando se trata de la nutrición de adultos mayores, existen algunas necesidades distintas que deben ser tenidas en cuenta.

Si quieres conocer más sobre bienestar, nutrición, desarrollo y crecimiento personal, te invitamos a visitar nuestro blog. Para ingresar, solo debes dar clic al siguiente enlace.


PRESENTACIONES: