Centenario de Manuel Zapata Olivella

Hace cien años nació el que para muchos es el intelectual más importante en Colombia. A un siglo de su nacimiento sus ideas aún perduran y son tan aplicables a la realidad como cuando las divulgó por primera vez desde las tribunas del periodismo y de la academia.

Manuel Zapata Olivella, el pensador de Lorica, se embarcó en un viaje a lo más hondo del folclor colombiano, de donde extrajo varios elementos esenciales para la reivindicación social de los pueblos oprimidos, en especial el pueblo afrocolombiano.

Toda su vida deambuló en ríos, selvas y pueblos del Pacífico y el Caribe, descubriendo el hondo sentido de los mitos de indígenas y pueblos afro. Incansable gestor cultural, difundió las artes de aquellas culturas por el país y el mundo rescatando de ellas el valor que habíamos sabido ignorar durante siglos de empecinada colonización y racismo.

‘Lo primero que vi, antes que la luz, fue la lluvia, porque nací en medio de un torrencial aguacero, el décimo hijo de mis padres”, cuenta Zapata en un documental de su vida. Luego de una infancia a orillas del río Sinú –una niñez empapada de mitos– la familia Zapata Olivella se trasladó al barrio Getsemaní en Cartagena, donde la cultura afrocartagenera se renovaba en estampidas de gritos libertarios.

Autor de más de una veintena de libros entre novelas, cuentos, ensayos y textos periodísticos, Zapata Olivella siempre tuvo en la mira la utilización progresista de sus realizaciones. A la hora de explicar la formación de la nación, fue el primero en apuntar magistralmente el papel que los afros, los nativos y los mestizos tuvieron en el proceso, en contravía de los académicos obsesionados con el heroísmo de los próceres y el papel que tuvieron las élites en la independencia.

Para conmemorar su vida y su obra, el Ministerio de Cultura y las universidades de Valle, Cartagena, Córdoba y Pereira declararon el 2020 como el año del centenario de Manuel Zapata Olivella. Que sea esta la ocasión para revisar su obra y para conocerla, si aún no se habían tropezado con esta piedra angular del pensamiento colombiano.

Fuente imagen: Patronato Colombiano

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