Por: Edilberto Sánchez, Gerente de Producción del Molino San Joaquín

Talento

Entré a Unión en 1993 al cargo de almacenista en la planta de Ibagué. Para mí fue un reto muy importante, iniciaba mi vida laboral en una empresa con gran reconocimiento y trayectoria. Tenía muchas expectativas dado que Unión de Arroceros se mostraba sólida en la región, y me creaba esperanzas de un crecimiento laboral prometedor que dependiera de mi desempeño. Mientras me desempeñé como almacenista realicé varios cambios en los procesos del cargo con el fin de darle más efectividad a los procesos que existían en la empresa.

En el año 95 empecé a crecer dentro de la compañía, asumiendo el cargo de auxiliar de bodega,  que ocupé durante tres años. Los conocimientos y la experiencia ganados allí me llevaron a recibir la confianza de la gerencia, que, en el 98 delegó en mí la coordinación de personal y la toma de decisiones frente a temas sensibles de la producción nombrándome Coordinador de Empaquetado.

Como para esa fecha me encontraba terminando mi carrera de Administración de Empresas, pude poner en práctica los conocimientos adquiridos durante mi formación académica en la universidad. En este cargo logré aprender y entender todo sobre el proceso del producto terminado y también fui incursionando en los demás procesos necesarios para la producción de arroz, como el secamiento y la trilla. Adquirir conocimiento sobre las demás áreas me sirvió para comprender la interacción de cada uno de los procesos en la obtención de un arroz de calidad. 

El desempeño positivo que tuve durante años me puso al frente del área de Secamiento en el Molino Fedearroz en Casanare en el año 2015. Una vez más tuve la posibilidad de ganar experiencia en temas de manejo de secado del arroz paddy y en métodos de almacenamiento. En el año 2016 ejercí nuevamente la dirección del área de Secamiento de la cosecha de Casanare pero esta vez al frente del Molino Procecas. Fueron dos experiencias muy enriquecedoras que me ayudaron a fortalecer mis conocimientos, mis actitudes y mis talentos como líder en el proceso de producción del arroz.

El año siguiente se me brindó la oportunidad de ser Coordinador de Producción, así que mis labores pasaron al Molino San Joaquín, en donde puse la experiencia adquirida en años anteriores al servicio de las tres áreas establecidas en producción (Secado, Trilla y Empaquetado) para la transformación del arroz paddy en arroz blanco. Y como un rompecabezas que se va armando a medida que la preparación y la voluntad encajan con las oportunidades, me vi completamente preparado en lo personal y en lo laboral para asumir la Gerencia del Molino San Joaquín en el 2019. 

Los 27 años que llevó en la compañía me han hecho testigo de su transformación y progreso. Hoy y siempre la he descrito como una empresa familiar, llena de valores y principios, que busca el bienestar de sus colaboradores en cada una de las plantas y crea diferentes estrategias para acompañarlos tanto en la parte laboral y personal como en la familiar. Cada una de sus dependencias ha evolucionado para incorporar nuevas operaciones que a su vez han brindado mayor bienestar a las personas y ha fortalecido a la empresa.

Lo que más agradezco de todos estos años es la oportunidad de crecer junto a personas con amplios conocimientos y valores humanos. Desempeñar un cargo en esta empresa es la posibilidad de crecer tanto laboral como personalmente. La clave está en la firme decisión de hacerlo. El destacarse en su cargo depende únicamente uno. La empresa nos brinda las herramientas y los recursos y cada quien pone su sueño, sus valores y sus hábitos.

Mi anhelo es ver a la empresa consolidarse en el primer lugar de la comercialización del arroz y sus derivados. Verla crecer como ella me permitió crecer a mí.

¡Pásate de lo bueno a lo Supremo!